jueves, 25 de junio de 2009

Pequeños trozos de poemas.

Será que no oyes mi llanto, será que no ves mi anhelo. Tal vez mi amor nunca te convenció, tal vez nunca merecí amarte; quisiera cerrar el libro del recuerdo, dejando paso al presente, encontrando el amor verdadero igual al que tú pudisteis darme.

Ayer vi morir el amor, cuando caminaba en el frío atardecer que las lluvias de agosto reclamaban.

Vi morir el amor, cuando paseaba por aquellas calles de abrazados y le hacías falta a estos brazos, ahora vacíos.

Vi morir el amor, cuando supe que estabas lejos y quizá ausente.

Vi morir el amor, cuando aquella canción de los dos, dejó de vibrar en mi pecho.

Vi morir el amor, cuando sentado junto al teléfono ansiaba una llamada que nunca llegaría o cuando el correo era ausente y quizá tardío.

Vi morir el amor, cuando paseaba por aquellos rincones de los enamorados y me di cuenta que mi brazo ya no te acompañaba.
Desde que te alejaste solo me consuela la luna, que alumbra mi rostro humedecido, por las lágrimas que llevan tú nombre. A la cual pregunto por ti y el porque de no merecerme tu amor; pero ni ella ni nadie me da la respuesta, que habré hecho mal, a caso seré merecedor de esta gran pena.

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